Esta formación enseña a observar el iris y la esclera con método — mapas, constituciones, signos de estructura y de color, esclerología — y a hablar de ello dentro del marco suizo de las terapias complementarias, sin poner nunca un diagnóstico. Una lectura iridológica describe lo que se ve y atribuye cada interpretación a la escuela que la formula; ella noanuncia nunca una enfermedad.
A los profesionales y futuros profesionales en terapias complementarias (naturopatía, fitoterapia, micronutrición, reflexología…) que deseen añadir a su escucha una observación estructurada del ojo, y a toda persona curiosa por comprender lo que la iridología afirma y lo que no puede afirmar. Sin requisitos previos.
Lo decimos desde el primer módulo: los estudios controlados publicados (Simon y colaboradores, 1979; Knipschild, 1988; revisión de Ernst, 2000) no han establecido validez diagnóstica de la iridología. Por eso la formación la enseña como lo que es — una lectura de terreno tradicional, transmitida por escuelas (Jensen, Deck, Angerer, Miller…) cuya interpretación de cada una es atribuida — y nunca como un examen que « detecta » enfermedades.
Color de fondo y densidad de las fibras según Jensen, subtipos de las escuelas alemanas, lagunas, criptas, radios, anillos, collarete, pupila, pigmentos — descritos tal como se ven, luego leídos según su escuela. nunca es un diagnóstico, nunca reemplaza un examen médico u oftalmológico, y nunca fundamenta una prescripción. Toda señal de alerta ocular — dolor, disminución de la visión, ojo rojo, mancha nueva, pupilas desiguales — obliga a una orientación hacia un médico, y la formación lo enseña explícitamente. Las fotografías de iris son datos de salud, protegidos como tales.